viernes, 19 de enero de 2018

Dicen que por donde pecas; pagas: Mamá 0/ Abuela 1




Cuando veo a mi linda niña mirándome con esos tiernos ojos llenos de vida, no puedo más que pensar que algún día ya no serán los mismos. Habrá una mirada más intensa, resuelta y autónoma; una Victoria mujer que me dirá con cara de molestia que no me meta en sus asuntos de la manera más diplomática para que su madre no rompa en llanto. Personalmente, hoy a mis 32 años puedo decir que de alguna manera esto se cumple a cabalidad. Desde que era niña nunca me gustó que me dijeran lo que debía hacer, tal vez por eso nunca me gustaron las clases de técnico manual o de tecnología porque siempre había solo una opción que se debía seguir, cosa que realmente me cargaba. Y bueno luego de pensar esto, me di cuenta de lo que mi madre tuvo que pasar con respecto a mi crianza, tomando en cuenta que para una persona rebelde es bastante difícil seguir las reglas que los demás intentan imponer. Lo cierto es que si bien mi abuelita hizo un gran trabajo en mí, ahora entiendo que esa preocupación en su momento irritó más de una vez a mi mami (no es casualidad que las dos gocemos de un carácter bastante parecido).
Por ello, debo decir que la relación entre mamá e hija cambia en 180 grados cuando llega un bebé a la familia. Las abuelas se transforman en el GOPE  de los niños y a veces hasta rayan en la exageración convirtiéndose en agentes de la CIA, pues quieren controlar y saber todo (¡Ay , de ti que se te olvide mandarles fotos del nieto/a por el WhatsApp!) lo que realmente termina por sacar los choros del canasto.
Sin embargo, esta regla de: "por donde pecas, pagas" a veces también te aterriza y te hace bajar las revoluciones; te humaniza ,y porqué no decirlo también, te da una cuota de humildad para aceptar ,que sea como sea, nuestras madres nos llevan la delantera y saben muchas cosas que una como primeriza no entiende.
Bueno pese a lo irritante que puede llegar a ser pelearse con la mamá por la cría, también se agradece que ellas amen a tu "bendición" y al final entiendes que "si quieren y adoran a tu princesa, es como si te estuvieran haciendo cariño multiplicado por tres". 
Al final, es ley de vida pasar por este tipo de cosas y ahora que lo pienso creo que no sé si sería capaz de pasar por algo así (tal vez es porque aún mi hija es muy pequeña y faltan años luz para que sea mamá). ¡Pobre mami que tuvo que bancarse mi mala onda de leona en celo por su cachorra!, creo que con suerte alcanzó a darse cuenta del vociferador que le envié. Pero, aunque parezca difícil de reconocer, yo sé que fui muy dura porque tengo miedo y este sentimiento es más que legítimo sobre todo cuando una está en plena crianza. TE DA MIEDO QUE EL DÍA QUE RETES A TU HIJA DELANTE DE SU ABUELA, ÉSTA SE QUIERA INMISCUIR, TE QUITEN AUTORIDAD Y UNA TERMINE ENEMISTADA CON LA MAMÁ (sobretodo si costó tanto construir una buena relación). Ese es mi miedo.
Tal vez me estoy anticipando a un hecho que nunca vaya a ocurrir, tal vez mi madre sea la primera que le diga: "mijita hágale caso a su mamá en lo que le está diciendo", tal vez esta cuestión solo ocurra en mis sueños retorcidos. Sea como sea, esta cuestión me da miedo y preciso  mantener siempre a raya esta situación por si las moscas.
En fin, lo único que tengo claro es que no me conviene ni me apetece herir los sentimientos de mi mami porque es una gran abuela y un gran apoyo en este camino nuevo. Tampoco me molesta compartir a mi Victoria con ella; solo tengo miedo que la tortilla se dé la vuelta y que en unos años más yo tenga que auto enjugar mis lágrimas cuando mi hija me pare el carro y me diga que ella es la que manda y que sabe cómo criar a sus hijos. (Dejá Vú).


miércoles, 3 de enero de 2018

Bebes Inc. Los mejores inventos para facilitar la vida de mamá






Nunca pensé que tener un hijo te iba a sumergir en un nuevo mundo tan complejamente genial. Lo digo de esta manera porque ahora que mi bebita está ad portas de cumplir 4 meses, nosotros como papis nos hemos visto en la obligación de supervisar su "educación" comprándole todo tipos de admenículos que realmente te cambian la vida.
La verdad es que aún no somos capaces de explicar cómo fue que sobrellevamos los primeros meses de Victoria sin estas cosas que son bastante útiles. Por ello, en vísperas de navidad decidimos hacerle un regalo bello a nuestra bollito de amor , pensando también en que logre despegarse un poquito de nosotros y que comience a entretenerse solita, así que fuimos a la tienda de bebes y le compramos una sillita mecedora que la hace dormir con música de fondo, vibración y balanceo (MARAVILLOSO). 

 No sé porqué DIANTRES no se nos ocurrió antes comprarle esta sillita y si lo hubiéramos hecho , quizás cuantos malos ratos se hubiesen evitado, sobre todo en lo que concierne a sentarse a la mesa y comer tranquilamente mientras la nena está en su mini spa tratando de quedarse dormida con la canción de cuna más conocida adaptada a un sonido de xilófono que hace dormir a cualquiera. En fin, lo cierto es que desde que tenemos aquélla adquisición para la cría, hace una semana más menos, nosotros podemos disfrutar de una grata charla y momento de degustar nuestros alimentos sin lloriqueos ni pataletas de la bendición tratando de convencernos para que la carguemos en brazos, sentarla con nosotros en el regazo de mamá o papá y vernos obligados a comer con la mano izquierda.

Luego, en navidad, mi tía le hizo otro regalo más que útil y práctico para nuestra retoña: un gimnasio para bebés. Cuando abrimos la cajita y le instalamos uno a uno los monitos para montarlo, Victoria movía sus patitas con energía fascinada con su nuevo juguete. El resultado fue que la bebé logró entretenerse sola por casi una hora moviendo su cuerpito y haciendo sonar los móviles. De hecho, después de este entretenido juego se quedó plácidamente dormida y estirada en la alfombra de animalitos multicolor. Desde ese instante, mamá puede hacer muchas cosas mientras la bebita juega: se puede duchar, comer, lavar la ropa, escribir o hasta leer un libro. ¡Es realmente maravilloso!

Otro invento que yo miraba bastante a huevo, y por qué no decirlo me daba miedo comprar uno, puesto que en todas las películas de terror muestran espíritus que molestan a los bebés mientras duermen,son los monitores con cámara y luz nocturna. Les juro que me auto cacheteo, le aplaudo miles de veces y le hago miles de queques al genio que se le ocurrió esta idea. Gracias a este aparatito pudimos celebrar la noche del 24 y el 31 de diciembre tranquilos con la posibilidad de vigilar en todo momento a la bollito mientras dormía. La cuestioncita finalmente fue la mejor inversión de la vida.

No me puedo imaginar qué otras cosas debe haber en el mercado que serán capaces de sorprendernos aún más. Definitivamente, los bolsillos y las tarjetas tiemblan cada vez que nos ponemos a mirar por internet más juguetes para la bollito y que sean eficaces para que se desarrolle y se estimule correctamente. De hecho, estoy resuelta a crear algunos juguetitos para ella con mis propias manos (tal como lo hice con su primer móvil de felpa que confeccioné durante todo mi embarazo) con muchas texturas para estimulación temprana; así que estoy viendo videos tutoriales en YouTube para ver qué tal. Quizás así podemos ahorrarnos algunas luquitas (jajaja qué lindo que es soñar, soñar no cuesta nada) Todo dependerá si la bendición decide portarse bien por un ratito y me deje hacer mis artes manuales (difícil, pero no imposible).

Hoy sin ir más lejos, y en este preciso momento que me dedico a escribir esta columna, bollito acaba de descubrir un cuarto aparato para su entretención: mi computador. Insiste en que la siente en mis piernas y la deje ver lo que hago con mis dedos, la tecla y la pantalla. No sé si le llama la atención el sonido de las teclas o es que le encanta ver cómo aparece una a una las letras en la pantalla. Lo cierto es que le entretiene ver a mami concentrada y eso la seduce a tal punto que debe dejar todo lo que está haciendo para "sapear" y meter sus pequeños deditos en el cursor del notebook una y otra vez.
(Creo que solo en algunos días, los momentos de gloria existen y en otros no tanto)





Lactancia, tarea honorable de las "mamiiiiiiiiiitaaaaaaas"

Todos hablan y se abanican con el tema de la lactancia, que es linda, que es maravillosa, que es la expresión del ser mamífero, que es u...