Todos hablan y se abanican con el tema de la lactancia, que es linda, que es maravillosa, que es la expresión del ser mamífero, que es un acto de amor,
etc etc, sin embargo nadie se ha puesto a pensar que este proceso es el más engorroso de la vida y del mundo mundial. Primero, porque el seno (o mejor dicho la ubre, a estas alturas) cambia exageradamente su forma; pasa de ser un turgente pedazo de carne con un lindo pezón a una masa llena de líquido que cuando te miras al espejo te da pavor y te terminas preguntando si se quedarán en ese estado para siempre. Segundo, el pecho ya no es juguete sexual de tu marido. amante, amigo con cover o lo que sea; el pecho es ahora la fuente de alimento de la "bendición" por ende pasa a ser el elemento prohibido del acto amatorio en cuestión (porque ni ahí que el hombre en su ímpetu de caricia haga que te salga un chorro de leche; leche que te cuesta bastante almacenar para alimentar a la cría. ¡NOOOO la leche es de la cachorra, por favor!
Tercero, ¿han visto los sostenes de lactancia? qué cosa más poco sexy de la vida, da lo mismo si el color es negro, beige, el color que sea la porquería es indigna aunque estén diseñados exclusivamente para esa faena. Uff, creo que lo que más he odiado de la lactancia es sin duda los sostencitos estos. Sí, convengo que son cómodos, que uno se puede desprender el tirante fácilmente, pero estéticamente hacen que se te vea la pechuga como una masa y la verdad creo que ni te sostienen las bubbies. Además, en la madrugada cuando la guagua llora por un poco de alimento, una se despierta, se desprende la cuestioncita, se saca la pechuga y se la enchufa a la cría. La cría toma y toma leche, hasta que te succiona hasta la última gota de leche y con ello logran dejarte la "fuente de alimento" peor que globo de cumpleaños desinflado después de haber pasado un mes. O sea la turgencia se te va a las pailas, el glamour ni existe...
¡atroz! y eso no es todo; en la madrugada después que te dejan literalmente seca, te toca sacar flatos y pedos y acomodarte para el otro lado para enchufar a la cría a tu otra pechuga y sin más detalles te duermes y caes en una inconsciencia tal que al otro día cuando te levantas al baño, te das cuenta de dos cosas: que tienes la polera del pijama a la altura de la yugular y que tus dos pechuguitas te saludan a cuero pelado y para engalanar el cuadro, el marido te mira con cara de deseo ambas pechugas y remata con la frase: " Mi amor, mansas pechugas que te gastai" (¡Qué romántico! o sea Gustavo Adolfo Becker es una alpargata al lado de él). Maravillosa manera de comenzar la mañana.
Por último y no menos importante es lo que el agua caliente de la ducha hace en tus bubbies luego de terminar de bañarte y ahí, la verdad, tienes siempre tres opciones: apurarte en colocar los protectores de lactancia en cada pechuga (que es lo más utópico o ideal), "ordeñarte" y dejar que la lechita fluya hacia la mamadera de la pequeña bendición para no perderla o enchufarte nuevamente al bebe para que te mame durante una hora.
No, digan lo que quieran y crucifíquenme si quieren, me importa NADA, pues la lactancia es dolorosa, sufrida y sacrificada. Por culpa de esta lactancia llevo meses despertándome a las cuatro de la mañana y de ahí comenzando el día a las ocho de la mañana dando más pechuga, preparando desayuno para los humanos y las gatas y ahora último preparando jugos de fruta y compotas para Victoria. Por la lactancia, ando cagá de hambre y sueño todo el día y más encima tengo que controlarme de comerme todo el refri porque estoy a dieta. Estoy raja, cansada, agotada o como quieran decirle, y a veces alucino con la satírica idea de estar sola, pero sola solita sola. es decir sin el marido; sin la guagua; sin las gatas; sin el ladrido del perro del vecino; sin la alarma de las cinco de la mañana; sin los vecinos y sin el celular (aunque sea por un día) y luego me acuerdo que no sirvo para estar sola y que sea como sea ahora soy mamiiiiiiitaaaa , debo ver la vida en colores, tener paciencia y rogar que la bebe se quede quietecita por unos minutitos para yo poder dormir una corta y reponedora siestecita.
(Estoy pensando seriamente que la ausencia de sertralina en mi sistema me hace pensar tonteras ¿o no?)





